Se termina el primer trimestre del año y todas las empresas empiezan a hacer una evaluación de sus ventas. Estamos, mejor, peor, el país no es viable, tenemos una clase política terrible, instituciones que dejan mucho que desear, problemas de inseguridad, pero también existen condiciones para seguir creciendo.
En 2024, el Perú cerró con un crecimiento en 3.3%, con inflación controlada, con una de las monedas más fuertes de la región. Existe una mejora en el consumo, un aumento en la empleabilidad formal, así como mejoras en algunas industrias. Pero nada de esto se promociona. Lo único que nos puede levantar el ánimo es si la selección peruana clasifica al mundial, y esto es más difícil que pedirle al Gobierno que brinde las condiciones para generar confianza en los inversionistas.
El optimismo es algo que nos caracteriza, que nos ha sacado adelante de peores momentos como cuando estuvimos a merced del terrorismo, o cuando recientemente estuvimos golpeados por el COVID. Ahora pongamos el foco en lo que podemos controlar y afrontar en lo que resta del año.
Debemos juntarnos y evaluar la data con la que empezamos el segundo trimestre. Hay que hacer estudios de mercado y una lista de nuestras ventajas competitivas.
Hoy no competimos con nuestras mismas categorías, hoy debemos redefinir nuestra industria y ampliarla en su concepto. Por ejemplo, una industria como el market, que está conceptualizada con ocasión de compra de cercanía o consumo inmediato, debe empezar a captar y conquistar al cliente de cercanía para estar presente en ocasiones de consumo, de reposición, de antojos, de salvataje, entre otros. Es necesario revisar nuestro ticket promedio, la cantidad de transacciones, nuestros márgenes, pero sobre todo el segmento y la zona de influencia.
Debemos empezar a cuestionar nuestras estrategias y entender cada vez más nuestra segmentación. En un reciente foro sobre Inteligencia Artificial se habló de la necesidad de equipar y capacitar a nuestro personal en el desarrollo de esta herramienta que va a ser efectiva si la sabemos usar. La herramienta per se no nos va a solucionar los problemas de posicionamiento o segmentación.
En mis años como consultor, he podido notar que desde que asumió el gobierno de Castillo-Boluarte, hemos sido cautos y conservadores desde el punto de vista empresarial. Queremos que los astros se alineen y tener todas las condiciones, cuando ya deberíamos estar acostumbrados a navegar con el viento en contra. Lo hemos hecho en otras oportunidades y esta no es una excepción. Solo así estaremos ?vacunados contra el pesimismo?.