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Es impresionante, con el adelanto tecnológico que hoy existe, la poca flexibilidad que tienen las organizaciones para hacer cambios, ofrecer horarios distintos o modificar patrones que suenan razonables para el cliente, pero que por sistemas o política de la empresa no se pueden ejecutar.


¿A cuántos les ha pasado que, al querer hacer una devolución, proceder con un pago a plazos o cambiar un producto, la respuesta de la empresa es: ?Nuestro sistema no lo permite? o ?Esa solicitud no está en nuestros procesos o políticas??


Es impresionante, con el adelanto tecnológico que hoy existe, la poca flexibilidad que tienen las organizaciones para hacer cambios, ofrecer horarios distintos o modificar patrones que suenan razonables para el cliente, pero que por sistemas o política de la empresa no se pueden ejecutar.


Recientemente, experimenté esta problemática con una gran empresa que brinda seguros contra el cáncer. Yo venía pagando uno para mi hermana durante años, y ahora ella deseaba pagarlo. Por ello, después de explicar el caso a la empresa, les pedí que se comunicaran con mi hermana para modificar la titularidad del pago.


Grande fue mi sorpresa cuando la empresa me indicó que la que tenía que llamar era mi hermana. Si bien hacer lo que me sugerían no era un problema para mí, como consultor que piensa siempre en el beneficio del cliente quise indagar hasta dónde llegaba el personal de atención al cliente.


Así que insistí en que yo era el cliente porque era quien pagaba el seguro que tenía como beneficiaria a mi hermana, con lo cual ellos debían llamarla para indicarle el procedimiento o, de lo contrario, cancelaría el seguro. La persona de atención al cliente me dijo: ?Ese no es el procedimiento. Su hermana es la que nos tiene que llamar e indicar el porqué del cambio y con qué tarjeta va a pagar desde ahora. Esa es la política?. Yo traté de reflexionar con esta persona, pero fue en vano. Me dijo: ?Señor, es que así no es el procedimiento?. Entonces, pedí amablemente hablar con el supervisor y me respondió lo mismo: ?Señor es que así no es el procedimiento?.


A lo que manifesté: ?¿De quién es el dinero??. Me respondió: ?De usted, señor?. Le pregunté: ?¿Quién es el cliente??. Dijo: ?Usted, señor?. Le pregunté: ?¿Quién quiere que mi hermana se quede con el seguro que ustedes venden??. Respondió: ?Nosotros, señor?. Entonces, respondí: ?¿No es mejor que ustedes hagan la llamada y todo el trámite??. ?NO ES LA POLÍTICA, SEÑOR?. (Plopp, como diría Condorito).


Es impresionante cómo las grandes empresas no entienden que la satisfacción del cliente es lo más importante. Lo peor es que al final de la discusión me dijo: ?Terminando la llamada, le va a llegar una breve encuesta. Le ruego que me califique bien?. Me pregunto, ¿de qué sirve este procedimiento de NPS si el resultado es casi sesgado?


Indecopi o cualquier organización de defensa del consumidor debería promover una ?política del cliente?, y que sea la que prevalezca. Yo les diría a las empresas: ?¿Con qué dinero van a operar? Con el mío. Entonces, desde ahora, sigamos mi política: ustedes llaman a mi hermana y se encargan de hacer la transferencia del seguro. De lo contrario, pierden al cliente?. Lo peor es que muy probablemente los estén perdiendo y no se dan cuenta.