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?La competencia es fuerte y se sabe que el consumo crece por varios factores. En el sector formal, hay mayor disponibilidad de dinero por la gratificación?.


Navidad y Año Nuevo siempre se han catalogado para los sectores de consumo y retail como la campaña más importante del año. Acá, dependiendo de la industria, se vende entre 20% y 30% de la venta anual. Una mala campaña navideña mata los resultados estimados del año.


En ese contexto, los márgenes se achican y se apuesta por el volumen. La competencia es fuerte y se sabe que el consumo crece por varios factores. En el sector formal, hay mayor disponibilidad de dinero por la gratificación; en el informal, mayor dinero por las ventas.


¿Qué gatilla el mayor consumo de las navidades? Es importante conocer las motivaciones del consumidor:


1. Presión social y costumbre cultural. En algunas familias, para reducir el gasto, se aplica el ?amigo secreto? y se elige a una persona para regalar, y ya no a todas. También les regalan solo a niños, o con sus padres, ya que el no regalar nada, socialmente, te hace sentir mal.


2. Tradición familiar. La cena navideña, los abrazos, el compartir en familia, el agradecer a Dios por tantas cosas buenas son tradiciones que se mantienen actualmente en el Perú, y se crean recuerdos compartidos.


3. Psicología del regalo. Siempre el regalo va a tener una acción beneficiosa con el dar; el problema es cubrir la expectativa. Si uno lo espera y es lo que desea, todo bien; pero, si no, ahí vienen los problemas en esta cultura consumista. Es que, en esta cultura, ya no basta con regalar, sino encantar y superar las expectativas. Ya quedó atrás el dicho ?a caballo regalado no se le miran los dientes?. Hoy, los niños, por ejemplo, abren sus regalos con la ilusión de que sea algo que pidieron, para ostentarlo con los amigos, pero se crean muchas veces decepciones por no tener las posibilidades de cumplir el deseo. Por ello, muchas familias hasta se endeudan y buscan donde sea el regalo de moda, para no malograr el deseo del hijo. Esto es la parte negativa del regalo navideño.


4. Espíritu de compartir. Tal vez no hay momento del año donde se activa la solidaridad como ahora. Dependiendo de la educación en casa, la Navidad es vista con un sentido cristiano de dar, invitar a la generosidad y a la compasión. Pero esto muchas veces desaparece con el acto de regalar y del festejo, lo que desvalora cada vez más el verdadero sentido de las fiestas.


Busquemos en estas fiestas tal vez un equilibrio entre lo importante del consumo, como compartir en familia después de mucho tiempo y ser solidarios con los que menos tienen. Solo desde nuestra solidaridad tendremos un país más justo y viable.


¡Feliz Navidad! Que reine en sus hogares el verdadero significado de ser como el niño del pesebre, tan necesitado de sus padres, a pesar de que sea Dios. Que veamos en nuestras vidas como niños con muchas carencias que necesitamos de la guía y el amor de nuestro padre Dios.