En el fútbol se habla del fair play, o juego limpio, y se refiere a la conducta honesta, leal y respetuosa dentro y fuera del campo. Implica respetar al oponente y valorar el buen juego dentro de la misma competencia, ganar no a cualquier costo, ni con trampa, y menos burlándose del contrario por una goleada o un penal errado, sino entender que la ética, moral y el respeto son tan importantes como ganar. Hay un dicho que mi abuela siempre mencionaba: ?Ganar con orgullo, perder sin rencor?. Traduciendo esta frase debería decir: ?Ganar con humildad, y perder con dignidad y sin resentimiento?. No hay que entender el orgullo como soberbia, sino como satisfacción del trabajo bien hecho, pero siempre teniendo humildad con el oponente.
Esta analogía con el fútbol me lleva a criticar a algunas empresas, que buscan los puntos débiles de la competencia y hacer ?leña del árbol caído?.
He visto recientemente un spot de una compañía que vende fibra óptica de Internet, y el título de este spot se llama: ?Libertad?. En lugar de mostrar las bondades de su servicio, su tecnología y su avance competitivo, lo que han hecho es denigrar a la competencia de una manera que nunca se ha visto en el país. Ha habido antes respuestas de competidores ante ataques, pero nunca se ha llegado a un nivel tan bajo. Además, dan un mensaje en el que se proclaman como salvadores de los clientes ante el mal servicio del competidor. Pero hay que recordarles que es un competidor que hizo cosas buenas por el país. Telefónica nos puso a la vanguardia tecnológica en todos los servicios que ofrecían y que por razones estratégicas, y otros temas que nos es motivo de análisis en este artículo, decidió ?y debo confesar con mucha pena? retirarse del país.
Este tipo de comunicación que ha usado la empresa que se burla y prefiero no mencionarla, no solo es denigrante, es de un sentido empresarial bajo, sin ética, ni principios del ?fair play?. Además, mienten, porque es Telefónica el líder por lejos. Líder en banda ancha y despliegue de fibra, con una participación del 35% del mercado vs. la empresa en cuestión que solo cuenta con un 14% del mercado y que no ostenta ni siquiera el segundo lugar de mayor penetración de Internet. Esta comunicación no habla de sus bondades, de la eficiencia en el despliegue de su fibra, del crecimiento importante que ha tenido, sino que ha visto que es mejor en este país atacar y jugar sucio. Además, utiliza el argumento de que los competidores son unas ?ratas?, con lo cual también denigra a los profesionales que trabajan ahí. Esa empresa ha reiterado el argumento que fue utilizado en 2022 con una campaña similar. Recordemos que en esa oportunidad, Claro y Telefónica reclamaron ante el Indecopi, por considerar la campaña difamatoria, pero el ente resolvió que no lo era.
Una lástima lo que estamos viviendo en el país, demostrando que tenemos no solo violencia en la calle, sino también en la competencia empresarial. Esperemos que el ANDA tome cartas sobre el asunto. También es sorprendente los comentarios de creativos que analizan la campaña como un acierto sobre la oportunidad en la que la difunden, que es el retiro de Telefónica del país.
Estamos despidiendo al papa Francisco, aprendamos de sus obras porque también en el ámbito empresarial el Señor nos deja el mensaje: ?Por sus obras os conoceréis?. Trabajemos en tener un país ético y moral, porque el cambio empieza en nosotros mismos.
Espero, tal vez con incredulidad, que la empresa de telecomunicación que empieza sus siglas con una M de Movistar invertida, reflexione y retire ese spot que daña el fair play empresarial que debería existir.